Villa Carlos Paz cerró enero de 2026 con un promedio mensual del 74% de ocupación hotelera en establecimientos habilitados, un resultado que se ubicó por encima del promedio nacional y confirmó un desempeño sólido del principal destino turístico de Córdoba, según el balance elaborado por la Asociación Hotelera Gastronómica de Villa Carlos Paz (ASHOGA).
De acuerdo al relevamiento, la primera quincena del mes registró una ocupación promedio del 70%, con una marcada diferencia entre los días hábiles y los fines de semana, cuando se alcanzaron los niveles más altos. Este comportamiento refleja un perfil de visitante con estadías más cortas y decisiones de viaje tomadas con menor anticipación, una tendencia que se consolida temporada tras temporada.
En la segunda quincena, la ocupación promedio ascendió al 78,11%, evidenciando una mejora asociada al pleno desarrollo del período vacacional y al incremento del turismo interno, con fuerte presencia de visitantes del interior provincial y de provincias cercanas. Con estos datos, enero cerró con un desempeño general que posicionó a la ciudad por encima del promedio nacional, estimado en torno al 70%.
Desde una perspectiva histórica, los registros indican que el desempeño de enero 2026 se encuentra en línea e incluso levemente por encima de temporadas recientes, especialmente si se lo analiza dentro del actual contexto económico. Sin embargo, aún no se alcanzan los niveles de ocupación sostenida de los mejores años prepandemia y el consumo turístico muestra un comportamiento más moderado, con mayor sensibilidad al precio tanto en alojamiento como en gastronomía y servicios asociados.
El balance también expone una creciente preocupación por el avance del alojamiento informal, que incrementa la cantidad de plazas fuera de cualquier marco regulatorio. Esta situación genera competencia desleal, distorsiona los valores de referencia del mercado y presiona a la baja las tarifas, afectando directamente la rentabilidad de los establecimientos habilitados.
A este escenario se suma el incremento sostenido de los costos operativos, uno de los principales desafíos para la sostenibilidad del sector. En promedio, alrededor del 45% de lo que paga un huésped corresponde a impuestos, tasas y cargas sociales, lo que reduce de manera significativa los márgenes de rentabilidad en un contexto de consumo contenido y tarifas ajustadas.
Frente a este panorama, desde el sector hotelero y gastronómico reiteraron la necesidad de que el turismo sea reconocido formalmente como una industria, lo que permitiría acceder a beneficios impositivos, herramientas de financiamiento e incentivos acordes al peso económico y social de la actividad. También remarcaron la importancia de avanzar en reformas que contemplen la estacionalidad y permitan sostener el empleo formal durante todo el año.
